miércoles, 20 de mayo de 2015

Hoy, en mi azucarillo.

Hoy, en mi azucarillo.


                                                       Mi amigo Juanma.


Juanma no estaba, como siempre, sentado en la terraza. Jugaba con Ton en el jardín que hay junto a la cafetería. Al verme, se acercó.

-Buenos días compañero.

-Buenos días, Ton, buenos días, Juanma.

-¿Qué te parece? ¿Cómo lo ves? - Me dijo mientras miraba orgulloso a Ton.

La verdad es que no parece el mismo.

-Lo veo genial, se nota que lo cuidas bien.

-¿A que sí? Y no te puedes imaginar lo que entiende.

-Observa,  Ton, siéntate (Y se sentó).

-Es obediente, le dije.

-Ton, quédate ahí.

Juanma se levanta y entra en la cafetería. Ton se queda quieto mirando hacia la puerta.

-¿Es listo?, dice Juanma saliendo contento del local.

-La verdad es que tiene una mirada inteligente…

-Sin guasa-, me dice Juanma.

-Lo digo en serio;  tiene una mirada inteligente.  

Ton apoya su cabeza en mi pierna y lo acaricio.

-“Joder”, parece que te ha entendido. Dice Juanma sonriendo.

-Además, tiene una virtud que tú no tienes.

-¿Cuál?

-No interrumpirme cuando estoy hablando y...

-Anda, lee tú el azucarillo. Juanma, interrumpiéndome de nuevo.

“Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado”

-¿Qué es la verdad?  (Juanma en tono reflexivo)

-La verdad, no lo sé. Le contesto.

-Luego, deduzco que nosotros no la hemos encontrado.

-Parece ser que no.

-Pues debemos buscarla; no es bueno que la verdad ande por ahí perdida. (Juanma con media sonrisa)

-No, pero no creo que la encontremos.

-¿Por qué?

-Con la cantidad de gente que la habrá buscado. Vamos a ser…

-Ahora tenemos a Ton.  ¿Crees que tendremos más posibilidades?

-Nunca se sabe…

-Pero la verdad le interesa a alguien. A nuestros políticos, por ejemplo, les interesa la verdad.

-A nuestros los políticos, precisamente, no los veo muy interesados en la verdad.

-Dejemos la filosofía a un lado y hablemos de tu Betis que va líder en la “División de honor”.

-¡Vaya! Por fin lo has comprendido, te vas acercando a la verdad. Hoy pago yo.

-Tienes razón,  siento como me voy acercando a la verdad…

-¿Eh?


José Ayllón Rivas.