jueves, 24 de marzo de 2016

Hoy en mi azucarillo. Pablo Iglesias y las ideas.





Corre el mes de marzo entre días soleados y nublados. Estamos, los tres demócratas, sentados en  la terraza observando a Ton que se separa de unas migas para que los gorriones se acerquen a picotearlas. Pero, ¿cómo no? Juanma rompe nuestra contemplación.

-José he recibido un montón de correos preguntándome por qué el último azucarillo lo titulaste “Ausencia”.

-Porque había un ausente.

-Ya entiendo. Bueno hoy no me apetece hablar de política. Hoy hablaremos de fútbol. Los políticos se han ido de vacaciones y nos han dejado sus clones en las televisiones. Nada de interés hasta finales de mayo.

-El twiter que escribió nuestro político más honrado, carismático, culto y televisivo; nuestro entrañable, Don Pablo Iglesias. Fue por lo menos interesante.

-¿Qué twiter es ese, compañero?

-Lo leo para evitar equivocaciones “La libertad de Otegi es una buena noticia para los demócratas. Nadie debería ir a la cárcel por sus ideas”.

-Nuestro amigo Pablo pertenece a la generación que se hartó de yogurt  y premios Goya.

-Sí, señor, dos grandes demócratas, Arnaldo Otegi y Pablo Iglesias, a los que España les debe la libertad y la democracia. Gracias a ellos tenemos seguridad social, autovías y pensiones. Nada, que van a tener que cambiar los dos leones del Palacio del Congreso por una estatua de cada uno de ellos.

-¿Estás de broma, papá?

-No. El que debe de estar de broma es el profesor de universidad.

-Vamos, que el Sr. Otegi es de los que “toman el cielo por asalto”.

-Apúntate diez. Por ahí van los tiros.

-Exacto. El problema lo tienes cuando no sabes dónde está el cielo y lo que tomas por asalto es a tu vecino. Anda, Gloria, lee el azucarillo. Dice Juanma mientras acaricia a Ton.

“Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo, a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”.

-No estoy muy seguro. Juanma con aire pensativo.

-Yo tampoco.

-Pero sí podemos engañarnos toda la vida. Juanma le está dando vueltas al azucarillo.

Las nubes siguen pasando por nuestro cielo. Solo pasando. El fútbol lo dejamos para mañana. En España los nuevos demócratas son demócratas o nuevos.


José Ayllón Rivas.

domingo, 13 de marzo de 2016

Mundos soñados. Versos sueltos.







Mundos soñados. Versos sueltos.

Sin estrofas medidas,
sin versos terminados;
sin dobles significados,
palabras indefinidas.

Metáforas en los tejados,
mil velas encendidas;
algunas notas perdidas,
poemas inacabados.

Sin hipérboles dormidas,
sin apóstrofes adornados;
sin epítetos despreciados,
anáforas repetidas.

Con los sueños olvidados,
con las rimas conseguidas;
con las heridas cosidas,
los caminos andados.

Los poetas desvelados
sin descanso, a escondidas.
Sin abrazos ni despedidas
viajan a mundos soñados.


José Ayllón de Lebrija.

martes, 8 de marzo de 2016

Hoy en mi azucarillo. Ausencia.






Ton salta contento alrededor de la mesa. Gloria lo acaricia y Ton es un galgo feliz con nuestra compañía y nosotros con la suya.

-Menudo desastre de investidura, vaya banda de preocupados, por su sillón. Fue todo un espectáculo. Aquello parecía un patio de colegio, o un mercadillo. Representantes, ¿de qué?

-¡Ay! Juanma que le has cogido manía al pobre Iglesias. Dice Gloria muy seria.

-¡Mira la niña! Yo no me refería a Pablo Iglesias, me refería a todos en general.

-La semana que viene, ciudadano Juanma, tendremos más teatro. Como diría Calderón:
“¡Ay mísero de mí! ¡Ay infeliz! Apurar, cielos, pretendo ya que me tratáis así, qué delito cometí contra vosotros naciendo”.
 Y aunque he sido derrotado, merezco la investidura. No por el voto ganado; sino por  mi cara dura…

-Ahí, te doy la razón. Nuestro amigo Sánchez defendió su Secretaría General y no el interés de los españoles. Dice Juanma.

-Considerar lo que está sucediendo como preámbulo de un gobierno de progreso, o no. Digo yo aprovechando que el camarero dejaba nuestra consumición sobre la mesa.

-Dos cosas quedaron claras. Estos políticos no saben leer los resultados electorales y todos creen conocer lo que piensa el pueblo. Los llamará el pueblo al móvil… Juanma está muy crítico.

-Yo creo que además quedaron más cosas claras. Por ejemplo que nuestros políticos desconocen cómo se expone un programa de gobierno para que lo entendamos la inmensa mayoría de los españoles. Ton ladra. Pero no sé si es una afirmación o lo contrario.

-El resultado del debate estaba claro. No es no, no hay investidura. Gloria sentencia.

-La verdad, no dijeron nada que no supiéramos. Mucha política social, mucho progreso, mucha corrupción. Orgullosos de sus abuelos, contentos con sus sueldos; satisfechos de sus privilegios. Encantados de haberse conocido. A Juanma no le gustó.

-Lee el azucarillo, Juanma. La investidura no merece muchos comentarios. Ton vuelve a ladrar.

“No es dichoso aquel a quien la fortuna no puede dar nada más, sino aquel a quien no puede quitar nada.”

-¡Vaya con el azucarillo! Como lo lean los de “Loterías y Apuestas del Estado” te cierran el Blog. Dice Gloria. (El otro día le expliqué el buen negocio que tiene el Estado con las loterías).

-Todo puede pasar, todo.

-Yo creo que la dicha no está en la fortuna, está en vivir. Ton ladra.

-Gloria, Gloria, qué feliz eres. Juanma añade, cariñosamente.

El sol luce en el cielo, pero unas ráfagas de aire frío barren la terraza. ¿Será un presagio?


José Ayllón Rivas.