jueves, 17 de diciembre de 2015

Hoy en mi azucarillo, la Ciencia.






-Buenos días, ciudadanos  y ciudadanas.

-Buenos días, Juanma. Contestamos al unísono Gloria y yo.

Juanma lleva una camiseta negra con una fotografía de la Tierra a todo color y una leyenda que dice “Yo soy la Tierra y no soy del viento, bobo”. Juanma se da cuenta de que me ha llamado la atención su camiseta y me pregunta:

-¿Te gusta la camiseta?

Mientras la estira, para que lea bien la leyenda, una ráfaga de viento hace que de los árboles desciendan, con un suave vaivén, hojas secas sobre Juanma y una de ellas se queda prendida de la original vestimenta.

-Sí. Me gusta. Pero eso pasó ya hace mucho tiempo, ¿no?

-Memoria, amigo mío, memoria. ¿Sabéis cuántas vueltas da un electrón alrededor de su núcleo?

Juanma debe  de estar impactado por algún documental de Discovery.

-No. Pero estoy segura de que tú si lo sabes.  Dice Gloria sorprendida por la pregunta

-Exacto, 30.000 billones de vueltas por segundo.

-Increíble. Nunca se me había ocurrido pensar en las vueltas que da un electrón a su núcleo.

-¿Sabéis donde lo aprendí?

Si Juanma pregunta, la respuesta no es la prevista. Por lo tanto le respondo con un breve:

-No.

-El jueves entré a desayunar en el bar de mi calle y al entrar en el baño para lavarme las manos, ¡sorpresa!, allí con buena letra, alguien se entretuvo en escribir: “¿sabes cuántas vueltas da un electrón a su núcleo?” 30.000 billones por segundo.

Juanma ve que se acerca el camarero y levanta la mano derecha con el signo de la victoria, que significa dos cafés. Y la izquierda, levantando el índice, un zumo.

-Es un buen sustituto del simple: “Tonto el que lo lea” o “Yo meé antes”.

-Desde luego, a mí me picó la curiosidad. Cuando llegué a casa me puse a buscar información en  libros, revistas, Internet. Vamos, ¡que me remordió la conciencia!

-Si a los demás que entren al baño les produce el mismo efecto que a ti, va a ser el primer baño que reciba el Nobel por su contribución al conocimiento científico. Dice Gloria, que tiene el lunes un examen de Ciencias Naturales.

-Desde luego. La pena es que al bar de mi calle van pocos políticos.

-Ya sé que estamos en campaña electoral pero el científico de cuarto de baño, el bar de tu calle y los políticos, ¿cómo se conjugan? Le pregunto con curiosidad.

-Mirad, desde que tengo uso de razón escucho constantemente que en España es necesario y urgente cambiar el modelo productivo.

-Es cierto. Yo también estoy cansado de oír la misma cantinela.

-Y ¿cómo se cambia el modelo productivo?

-Con investigación y desarrollo. Con Ciencia.

-Esa es la clave, conciencia de lo importante que es la Ciencia. Necesitamos científicos de primer nivel. ¿Y con este sistema educativo actual podemos tenerlos? No. ¿Nuestro sistema es capaz de producir científicos que aspiren al Nobel? No. ¿Tenemos grandes centros de investigación? No.

-Tienes razón, Juanma. En el colegio los maestros están más preocupados en repetir mil veces las cosas para los que no estudian, que evitar que los que estudiamos nos aburramos en clase.

-Ahí está. Es un sistema que tiende a igualar por abajo, tiende a la mediocridad. Mucha “titulitis”, muchos idiomas, muchas leyes de educación, mucha integración, muchas becas,  mucha subvención, mucho universitario, muchas pamplinas  y, ¿para qué? ¿Cuántos premios Nobel en Ciencias ha dado España? Sólo dos en Medicina y hace más de cincuenta años.
      Reúnanse  políticos y políticas y de una vez por todas hagan una ley de educación que aparte de preocuparse del fracaso escolar de los indolentes, se preocupe de la excelencia, se preocupe de todos. Una ley que al talento no lo disuelva. Una ley que de verdad haga que en España se fomente la investigación, que nuestros investigadores no se tengan que ir. El sistema debe hacer que los talentos no se pierdan, ni se vayan…

-¡Huy, Juanma, que van a decir que eres un elitista!

- Papá, voy a leer el azucarillo porque Juanma está lanzado como un electrón dando vueltas al núcleo.

“El Arte es yo; la Ciencia es nosotros”.

- ¿Veis? Por eso es necesario invertir en nosotros para que el futuro sea nuestro y mejor.

El suave viento se ha  calmado. Unos gorriones picotean en el jardín unas migas de pan que Gloria ha depositado cuidadosamente en el suelo. Ton los observa sentado sobre sus patas traseras. Juanma mira la pantalla del ordenador y dice:

-¿Y se entiende lo que he querido decir?

Ton lanza un ladrido mirando la copa de los árboles. Juanma le acaricia la cabeza.

-¡Venga hombre!, no te preocupes  que somos muchos los que pensamos como tú. ¡Venga Juanma! Está claro, has hecho un buen mitin.

-¡Yo voto a Juanma!- dice Gloria y Ton se une a nuestros ánimos con un alegre ladrido.

Entre las nubes surge un maravilloso sol. Juanma no será nunca Presidente.


José Ayllón Rivas.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Hoy en mi azucarillo. ¿España federal?





Hoy parece que el cielo empieza a ponerse a juego con el calendario, y con los políticos. El tono gris oscuro es ideal para un traje de ministro o secretario general.

Las temperaturas han descendido y el aire es fresco. Si, ya sé, el aire fresco os recuerda también a los políticos pero esta vez no voy a añadir ningún comentario. El aire es fresco y ya está.

Juanma viene lanzándole al aire una vieja pelota de tenis a Ton que de un elegante salto la atrapa con su boca y se la devuelve a su amo.

-¡Compañeros, buenos días!

Ton se acerca y apoya su cabeza sobre mi pierna. Le acaricio el lomo y cierra sus ojos. Quizá lo mejor sea cerrar los ojos. Ton es un galgo deportista, guapo e inocente que me recuerda a Pedro Sánchez también en lo de cerrar los ojos.

-¿Qué pasa, Juann...? Juanma me interrumpe y hace un gesto con la mano que se parece mucho al saludo que los indios hacen en las viejas películas del oeste.

-Hoy elecciones, amigos míos. Nosotros, como las cadenas de televisión. ¿Qué te parece? Juanma, sonriente y feliz como un niño el día de Reyes. Bueno si es que estas Navidades vienen los Reyes Magos a España porque con el espíritu laico que ha invadido los ayuntamientos, no sabemos si los Reyes Magos pasarán de largo al  no encontrar el Portal.

El camarero deja dos tazas de café y un zumo sobre la mesa. El aroma penetra en la  pituitaria de Juanma y lo animan.

-Mirad, tenemos cuatro candidatos: dos con posibilidades de ser presidente y dos en fase de entrenamiento ¿De acuerdo?

-Hasta ahora sí. Pero introduce el tema…

Gloria es interrumpida. Mira a Juanma arqueando su ceja izquierda. Se acostumbrará.

-Yo creo que, en líneas generales, el lema de campaña de los cuatro candidatos es “después del 20 de Diciembre, ya veremos”.

-Juanma, que el Sr. Sánchez tiene como lema de campaña “el cambio que une”. Gloria se ha leído todos los anuncios publicitarios de la campaña.

-Ya, ya. El Sr. Sánchez dice que la Constitución necesita una reforma para convertir a España en un estado federal. Sabe el Sr. Sánchez que se constituye una federación para unir estados separados, ¿con quién nos vamos a federar? Nos separamos y después nos federamos. ¿Vamos para atrás o para adelante?

-Bueno, veo que no te gusta D. Pedro- dice Gloria muy educada.

-Pues no. No me gusta nadie que quiera deshacer España. Mirad a D. Pablo Iglesias, que menudo apellido para declararse tan anticlerical, otro que ha llegado a la política para darle luz y esplendor, y algo de cultura pedante. A este le importa un bledo España. Se aliaría con el mismo demonio si le diera el poder. En Valencia, se une con la Sra. Oltrà, independentista camuflada que quiere que Valencia recorra el mismo camino que Cataluña (ya ha empezado con el asunto de la lengua).

En el País Vasco con Bildu, independentista y valiente y valiente independentista. En Cataluña con la independentista y decoradora Sra. Colau. Y para rematar, en Madrid con la Sra. Carmena que estará organizando el programa infantil “vamos a coger colillas tralará”. ¡Vamos, el presidente de gobierno ideal!

-Vaya, hoy te ha dado por el tema territorial. Y Rajoy. Por fin puedo meter una cuña.

-Ay, ay Juanma, que te veo fichando por Ciudadanos. Dice Gloria muy seria.

-Gloria, tenías razón cuando dijiste que Ciudadanos iba a ganar a Podemos.

-Y Rajoy, Juanma. Le insisto.

-Rajoy, Rajoy. El PP y el PSOE son culpables de la situación a la que ha llegado España por acción o por omisión. Rajoy asegura que mientras sea presidente del gobierno, España no se rompe. Por lo menos eso lo tiene claro, aunque sea lo único.

-Y, ¿de Rivera qué?

-Debemos agradecerle que haya recordado a los españoles, a los que no se habían enterado, que existen dos territorios con privilegios en España, a saber, Navarra y el País Vasco, aunque según juran y perjuran los políticos de allí, lo del “cupo” más que un privilegio es una carga. Lo extraño es que nunca se han quejado de llevarla.

Gloria se pone de pie, me mira, y muy sonriente lee el azucarillo de Juanma:

“Aunque el pueblo dice querer buenos legisladores, vota en realidad a políticos hábiles.”

-Eso es lo malo Gloria. El día que puedas votar, acuérdate de este azucarillo.

-Me acordaré Juanma, pero concreta.

-No votaré a ningún partido que ponga en duda la unidad de España. De lo demás podemos hablar.

-Ni yo.

-Ni yo, dice Gloria acompañando sus palabras con un gesto de negación.

-Tú no puedes votar.

-Pero votaré, Juanma, votaré…

José Ayllón Rivas.


sábado, 21 de noviembre de 2015

Nubes en el pensamiento. Versos sueltos.






Nubes en el pensamiento. Versos sueltos.

Una lágrima en el tiempo suspendida;
una gota de lluvia en el desierto.
Inesperada será la despedida
de un pasado inacabado e incierto.

Un faro en una isla perdida,
una hoja que baila con el viento.
El silencio no es una duda
ni tampoco un callado lamento

Un ciego de apacible mirada,
la mirada en el firmamento.
Una sombra sorprendida;
la luz brilló un momento.

Llegó la hora señalada.
Nubes en el pensamiento.

José Ayllón de Lebrija.

sábado, 14 de noviembre de 2015

La “demogracia” y mi amigo el Sr. Montoro.



La “demogracia” y mi amigo el Sr. Montoro.



Nuestra clase política, también llamada casta política por algunos de sus miembros (y probablemente estén en lo cierto), nos asegura una pensión en nuestra vejez (o no), una sanidad y una educación gratuita (y de mala calidad). Ha llenado España de aeropuertos y AVES;  de rotondas y autopistas, de parques temáticos y algún que otro edificio singular sin utilidad. Además de todo esto, la clase política nos quita una de las más graves preocupaciones que un ciudadano puede tener…

Cuando un padre observa que su hijo es un bobo satisfecho, es normal que piense, con preocupación, cuál será el futuro de su vástago. En España son muchos los padres que han encontrado una solución para esos hijos: el Cursus Honorum o ¿Cómo ingresar en la clase política?

¿Cómo se hace este “curso”? Muy fácil. No se necesita titulación académica. Afilia al  muchacho a un partido  político (a día de hoy da lo mismo el que elija). Le enseña a  hacer fotocopias y a introducir papeletas en un sobre (para las pancartas ya habrá algún ideólogo avispado que le ayude).

A continuación, le explica con palabras sencillas el lugar que debe ocupar en una manifestación para que se note su presencia. Y le habla de lo importante que es asistir a todos los desahucios que le sea posible y conseguir que parezca que el desahuciado es él.

Le compra un móvil porque es importante que el muchacho aprenda a moverse por las redes sociales y a retuitear.

Le enseña a hablar durante una hora sin decir nada. Es un requisito imprescindible en su futuro trabajo.  Hace hincapié en la importancia de mentir con franqueza.

Le razona lo práctico que es no tener principios que traicionar, pero que si hay que traicionar se traiciona.

Y lo más importante, para su cumpleaños, le regala una calculadora para que aprenda a calcular porcentajes; eso sí, insistiendo que el 3% de 100 millones es más que el 10% de 10.

Si el muchacho es aplicado, puede llegar perfectamente a ser concejal, alcalde, diputado, eurodiputado, senador, ministro.  Incluso puede especializarse en el independentismo, que en la actualidad produce sustanciales dividendos. Además, puede cambiar de empresa (partido) con facilidad y sin dar explicaciones.

Si el muchacho estudia una carrera universitaria y tiene su expediente a rebosar de matrículas de honor, no hay problema; también puede hacer el Cursus Honorum.

Esto sí que es un motivo para felicitar a nuestra clase política.

Ya sé que todos los políticos no son iguales, pero con el término clase política, me refiero a aquellos que viven de la política. Incluso dentro de la clase política, para ser justos, hay políticos con una gran formación académica y con un elevado espíritu de servicio a su pueblo. Es decir, políticos “como Dios manda”. Permitidme que ponga un ejemplo, para evitar malos entendidos, nuestro Ministro de Hacienda el Sr. D. Cristóbal Ricardo Montoro Romero.

Así, me quedo más tranquilo.


José Ayllón Rivas.

martes, 27 de octubre de 2015

Hoy en mi azucarillo. Gloria.








Hoy en mi azucarillo. Gloria.

El otoño está haciendo acto de presencia, con algo más que unas cuantas hojas en el suelo, con un descenso en la temperatura que te recuerda que existen las camisas de manga larga.

“En la mesa, unas minúsculas gotas de lluvia le dan a la pulida superficie un brillo”

-Yo pondría unas minúsculas gotas de agua…

-Cariño, no te preocupes que cuando llegue Juanma ya se encargará él de supervisar lo que escribo.

-Mira, ya viene Juanma.

Juanma viene como siempre sonriente, acompañado de su amigo Ton que salta feliz a su alrededor intentando alcanzar la pelota que Juanma lanza contra el suelo engañando al noble galgo. Yo creo que Ton se deja engañar.

-Buenos días, Gloria, ¿qué haces aquí? Juanma parece que me ignora.

-Buenos días, Juanma. Me apetecía ver “Hoy en mi azucarillo” en directo. Contesta mi hija muy educadamente.

-Muy bien. Me alegro de que leas lo que tu padre escribe y yo le corrijo. Hoy, lo de siempre más un zumo de naranja, ¿todos de acuerdo?

-Por mí sí. Dice Gloria contenta de estar en una tertulia de adultos.

Juanma está contento.

-¿Quién crees tú que será el próximo Presidente del Gobierno?, señorita.

Gloria tiene once años, está en sexto de Primaria. Es una buena estudiante.

-Una pregunta difícil, Juanma.  Yo creo que Albert Rivera.

-Lo tiene difícil pero todo puede ser. Las últimas encuestas indican que su partido está en alza.

-Todavía faltan dos meses para las elecciones, Juanma. ¿Y tú quién crees que ganará las elecciones? Gloria contraataca.

-Yo creo que las elecciones las gana el Partido Popular. Dice Juanma pensativo y agrega…

-Creo que es el resultado menos malo, entre los posibles.

-¿Y la corrupción, y los impuestos, y los independentistas?, Gloria se ha metido en su papel de tertuliana.

-Está bien, está bien. Tiempo muerto. Creo que debemos meditar bien nuestro voto. No podemos votar por cuatro promesas electorales que nos hagan en la campaña. Creo que debemos darnos cuenta de la responsabilidad que tenemos cuando vamos a la urna y depositamos el voto. No podemos votar sin informarnos, lo mejor posible, de la propuesta que los partidos…

-¡Vamos Juanma! ¿Informarnos, cómo? Si dicen lo que les da la gana, lo que ellos creen que queremos oír. Solo desean el poder. Les interesa el poder; no los ciudadanos. Ya leeremos sus programas de gobierno. Mejor dicho, de intenciones. Intenciones que nunca se llevan a efecto porque alguna causa ajena a su voluntad se lo impide.

-Bueno, José, por lo menos Pablo Iglesias consiguió en sus estudios muchas matrículas de honor…

-En humildad, desde luego, no se la dieron. Es más casta que la casta porque encima quiere aprovecharse de la situación desesperada de muchos españoles para conseguir los votos de la miseria. Yo lo veo muy “maduro”.

-Anda, Gloria, lee tú el azucarillo que tu padre es un exagerado. España todavía tiene solución.

Los hombres sin ideales son cuantitativos; pueden apreciar el más y el menos, pero nunca distinguen lo mejor de lo peor.”

-Yo no soy cuantitativo, porque nunca podré apreciar a Más. Hay que reconocer que Juanma está ocurrente.

-Ni yo. Dice “mi Gloria”.

-Ni yo. Digo yo.

-Bueno papá, por lo menos todos estamos de acuerdo en que Más es menos. Otra ocurrente.


-Dejaos de tanta ocurrencia y la semana que viene… un programa electoral sobre la mesa.

El cielo está nublado. El Betis ha empatado en Granada. Granada 1-1 Betis.

-Hoy pago yo, que la semana anterior perdió con el C. D. Español.  Juanma sonriente.

Aparece el sol, no sabemos lo que durará su presencia en el cielo.



José Ayllón Rivas.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Hoy en mi azucarillo. La encuesta.









Hoy en mi azucarillo. La encuesta.

El otoño, cuyo nombre nos evoca cielos nubosos, amenazas de lluvia y temperaturas más suaves, parece que llegará tarde.

Juanma se ha sentado a mi lado. Ahora tiene la “afición” de curiosear lo que escribo en mi ordenador.

-Octubre suele ser un mes interesante. Dice Juanma mirando ensimismado las ramas altas de los árboles que están junto a la terraza.

-Sí. Y noviembre, diciembre y los demás…

-Tienes razón. Lo interesante no son los meses; lo interesante, lo apasionante es la vida. Sentirte vivo. Sentir…

-Muy bien Juanma, ¿qué libro estás leyendo?

-Estoy leyendo los periódicos atrasados, los de agosto.

-En agosto cierran hasta las peluquerías. Estas como nuestros políticos, en el pasado.

-En lo de las peluquerías te doy la razón, pero nuestros políticos viven el rabioso día. Fíjate en la cantidad de encuestas que se hacen y cómo modifican sus estrategias electorales en función de la opinión del pueblo. Viven pendientes de los deseos de sus votantes.

-Sí. ¿Tú crees que a nuestros políticos les importa lo que los españoles pensamos?

El camarero se acerca a la mesa y deja, sonriente, las dos tazas de café.

-Ha leído los azucarillos. Dice Juanma arqueando las cejas y girando levemente la cabeza en dirección al camarero que se va a atender la mesa de al lado.

-¿Qué más da? Le digo.

-Volviendo a nuestros políticos. Me imagino que a unos les preocupará más que a otros. Por ejemplo, nuestro amigo el Sr. Sánchez me llamó ayer.

-No me extraña. El Sr. Sánchez es capaz de ir al programa Gran Hermano si con eso consigue un voto más. ¿Y qué quería?

-Me dijo que estaba llamando a los ciudadanos españoles para configurar una propuesta que encaje con el sentir del pueblo, para construir la “Nueva España”.

-”Joder” ¿Y no le colgaste?

-No, porque pagaba él. Me senté en el sillón y me puse cómodo.

-¿Y qué te preguntó?

-Primero me preguntó si yo lo asociaba o relaciona de alguna forma con Zapatero. Yo le dije que con Zapatero no lo relacionada de ninguna manera. Le mentí. Me dio pena.

-Menudo momento para que apareciera tu sensibilidad. ¿Y después?

-Creo que es mejor que lea el azucarillo. Fue una conversación privada y tú lo escribes todo en tu blog.

“Los diplomáticos son personas a las que no les gusta decir lo que piensan. A los políticos no les gusta pensar lo que dicen”.

-Hoy no me interesa el azucarillo, Juanma ¿Qué más te preguntó?

-Si yo estaba seguro de que estaba hablando con Pedro Sánchez. Yo  le dije que sí, que estaba segurísimo.

-¿Y estabas segurísimo?

-No. Pero me importaba un bledo si era Pedro Sánchez o “Pedro Nadie”. Entonces me preguntó que  qué pensaba yo de “La realidad España”.

-¿Y, qué le contestaste?

-Lea la Constitución, Sr. Sánchez. Suprima las singularidades y eso para mí es España.

-¡Bien, pero que muy bien! Juanma.

-Guardó silencio unos segundos y me preguntó si lo votaría en las próximas elecciones generales.

-Me imagino que le mentiste.

-Sí. ¿Crees que le tenía que haber dicho la verdad? Dijo Juanma apesadumbrado.

-¿Para qué? Actuaste como un buen político.

-El Betis vence en Vallecas. Rayo 0-2 Betis.

-Ya...¿qué pago yo, no?



José Ayllón Rivas.

martes, 29 de septiembre de 2015

Hoy en mi azucarillo. ¿Y ahora qué?







Hoy en mi azucarillo. ¿Y ahora qué?

La terraza de la cafetería está cubierta de las típicas hojas otoñales y el cielo cubierto de nubes. Un suave viento mueve las ramas de los árboles. Ton parece que agradece también que la temperatura haya descendido y se  dedica a realizar rápidas carreras y saltar algún seto con una agilidad envidiable. De vez en cuando se sienta sobre sus patas traseras y mira a Juanma, y Juanma, orgulloso de su noble galgo, lo anima:

-¡Muy bien campeón!

De las tazas de café, que están sobre la mesa, asciende un agradable aroma.

-¿Qué te ha parecido el resultado de las elecciones catalanas?- Me pregunta Juanma, señalando el periódico “El País”.

-Sospecho que todos han ganado; me refiero a los tramposos.

-El PP desde luego no ha ganado y Unió tampoco. Dice Juanma mientras mira el resultado electoral.

-En mi opinión las elecciones autonómicas las ha ganado “Juntos por el Sí”. Pero el referéndum encubierto lo han perdido, aunque el Sr. Más y sus cómplices juren que lo han ganado…

-Yo creo que esto de la independencia va para largo. Dice Juanma cansado “del culebrón catalán”

-Eso está claro. ¿Pero qué clase de independencia quieren? Quieren una Cataluña independiente pero que los ciudadanos elijan si quieren ser españoles o catalanes. ¿Y qué pasa si la mayoría quiere seguir perteneciendo a España? ¿Qué es eso de que nos declaramos independientes pero seguimos siendo españoles? ¿Pero, realmente saben lo que quieren?

-Hombre, yo creo que lo que quieren decir es que si Cataluña es independiente los catalanes que quieran seguir siendo españoles podrán seguir siéndolo. Aunque sospecho, y en eso te doy la razón, que hasta muchos de los que han votado independencia querrán seguir siendo españoles.

-Lo único que ha quedado claro es que no tienen ni “puta idea” del lío que están formando; ni de la importancia que tienen las decisiones que están tomando. Para ellos la política es como un juego de mesa, sin darse cuenta que en este juego hay muchas familias que van a pagar caro sus equivocaciones. Porque es evidente que ellos van a seguir “viviendo como dios”, con independencia o sin ella.

-¡Anda, José, lee el azucarillo que te estás lanzando!

“Gobernar es el arte de crear problemas con cuya solución mantener a la población en vilo”.
Arturo Más.

-Eso dice el azucarillo. Dice Juanma sonriendo.

-Toma, léelo tú. Le digo dándole el azucarillo.

"Gobernar es el arte de crear problemas y luego no saber cómo resolverlos.”
Juanma.

-Ya… Juanma, el del azucarillo.

-¿Y tú me puedes decir por qué una frase mía no puede aparecer en un azucarillo?

-Tienes razón amigo mío, pero que mucha razón. Le digo.

-Hoy pago yo, que ya sé que el Betis ganó al Gijón y una apuesta es una apuesta.

-No, hoy pago yo para celebrar la victoria de “mi Betis”. Pide una magdalena para Ton, que él también está invitado.

Empieza a caer una fina y delicada lluvia que los tres agradecemos; la terraza se queda vacía pero nosotros vamos a dejar que la lluvia nos moje.

-José, ¿Crees qué Más será President?

-No.


José Ayllón Rivas.

sábado, 26 de septiembre de 2015

La "demogracia" o la política de los tontos.








La "demogracia" o la política de los tontos.

La estrella número uno en el panorama periodístico nacional es…

Desde hace muchísimo tiempo, unos 2800 años, o más. Desde cuando Tortosa era la capital del floreciente reino de Tartessos, ya Arturo el de la mesa redonda enarbolaba la bandera del independentismo catalán, montado en el caballo blanco de Santiago y rodeado de sus nobles caballeros. Ya en aquellos tiempos remotos, en todos los hogares, en todas las tabernas, en todos los mercados se hablaba de la singularidad de Cataluña.

Hoy, el tema sigue en primera línea, todos los informativos se abren con las ocurrencias del Sr. Más, que no miente, simplemente disfraza la verdad.

Lo del asunto catalán ha producido un efecto curioso. A muchos políticos les ha dado por decir  que la Constitución del 78 ya no da más de sí; que ya son muchos años con la misma, que hay que encajar a los singulares… Como si todos no nos sintiéramos singulares.

Para ciertos asuntos, nuestros políticos con buen criterio, o no, dicen que no se puede legislar en caliente, bajo presión social. Pero, en este caso, parece que sí que es necesario bajarse los pantalones rápidamente.

Ahora resulta que estamos dispuestos a construir un nuevo Estado para satisfacer a los insaciables independentistas, sean de donde sean. Ojo que el amor patrio ya empieza a extenderse por la Comunidad Valenciana, con la Sr. Oltra y su compañero político (ocasional) el Sr. Puig (que mira que hay profesiones en este mundo y el amigo se decidió por la política). Que pronto camuflarán ambos la inmersión lingüística como una mejora en la enseñanza o como un clamor popular, que le exige al Sr. Marzá (brillante alumno de la lengua catalana) que en Valencia todos hablen catalán.

Sería interesante que, además de una declaración de patrimonio, los políticos declarasen el colegio al que llevan sus hijos y la mensualidad. Seguro que ninguno lleva a su hijo al colegio más cercano a mi casa. Para ellos, los demás debemos formar una igualdad. Pero ellos se quedan fuera de la ecuación

Ahora, el Sr. Más pretende separar una parte del territorio nacional para constituir una nueva nación (que no es delito porque nuestros legisladores siempre están de buen rollo ¡Apañados están! y ¡Apañados estamos!) si consigue los votos suficientes o los diputados suficientes o lo que a él le parezca suficiente. No es que España le robe a Cataluña, es que Más le quiere robar a España Cataluña y todavía está en la calle. Cosas de la "demogracia".

Ahora estamos dispuestos (perdón, están), a cambiar la Constitución o lo que haga falta para que se sientan a gusto los independentistas, justificándolo con la novedosa noticia de que Cataluña es una singularidad y el resto imbéciles. Me temo que singularidad significa que son más altos, más guapos, más listos, más trabajadores,  más derechos, más privilegios, más, más, etc. ¿Será esa la razón por la que Más es presidente?

Si Cataluña va mal es por culpa de ser parte de España y si va bien es porque ellos (los independentistas) son muy listos. Listos son, ya lo creo… pero que muy listos.

Pero yo, que no soy político, me temo que una Constitución hecha para satisfacer la singularidad de Cataluña o de quien sea (la del 78 ya se hizo con la intención de satisfacer variadas singularidades históricas), no va a ser aprobada por los españoles. Me temo que los españoles están de Comunidades Históricas, derechos forales y demás historias hasta más allá de la coronilla. Diferentes somos todos, singulares también.

Que a Piqué no le pitan porque hable del Madrid o de Cristiano, ¡que no!

A pesar de Más y sus mareadores yo soy español y hoy más catalán que Más.


José Ayllón Rivas.


martes, 22 de septiembre de 2015

¿Por qué le pitan a Piqué?






¿Por qué le pitan a Piqué?

Caminando hacia la cafetería, donde tomo café, después de dejar a mi hija en el colegio, iba pensando en las palabras de Trueba, que no sé a qué se dedica. Debe ser una de esas profesiones que viven de la política, porque el premio se lo entregó el Ministro de Cultura. En cualquier caso, tras recoger el premio, de treinta mil euros de los impuestos de los españoles, declaró: “Ni cinco minutos de mi vida me he sentido español”.

Los periódicos del día estaban en manos de clientes que los leían con atención. Me acerqué al lugar donde suelen estar los periódicos de días anteriores y cogí uno, sin mirar la fecha. ¡Qué más da!

Uno de los parroquianos, señalando el periódico que tiene sobre la mesa, me dice:

-¿Quieres el de hoy?

-No gracias, es igual. Le contesté.

El hombre se levantó y se acercó hasta la barra dejando, muy amablemente, el periódico doblado sobre la misma, a mi lado.

Y qué casualidad, allí estaba la noticia del Sr. Trueba y las explicaciones.

¡Coño! Según el periódico, es director de cine y guionista.

Y otra casualidad, fue en el Festival de San Sebastián. Entre amigos. Vamos, que buscó el aplauso fácil.

Fue una nota de humor, una ironía. Con treinta mil euros en el bolsillo se puede ironizar…

Yo, sin ironía, le aseguro que no voy a perder ni un segundo viendo una de sus geniales películas. Ni de las que ha dirigido, ni de las que le queden por dirigir.

Y cuando mi amigo Obama lea esto, seguro que tampoco verá ninguna de sus fantásticas películas. Ni a mi amigo Obama ni a mí nos gustan sus ironías.


¿Por qué le pitan a Piqué? ¿Por qué...?

lunes, 14 de septiembre de 2015

Hoy en mi azucarillo. Una de buenos.







Hoy en mi azucarillo. Una de buenos.

La terraza de la cafetería está vacía, bueno, casi vacía.  Una mujer joven está sentada dos mesas más allá de la mía. Está concentrada en su tablet delante de un batido de chocolate.

El camarero se acerca a la mesa.

-Lo de siempre. Le digo.

-¿Uno o dos?

-De momento uno. Gracias.

Hace calor. Unas palomas se refrescan en el pequeño charco que se forma por el goteo incesante de una tubería de agua para riego, en el jardín.

Escribo en mi ordenador: “Un grupo variopinto de personas, aparentemente adultas, se aproxima. No,  mejor de mujeres y hombres…”

-No corrijas. Está bien. Personas adultas. Bueno, tal vez puedas poner personas y “personos”. ¿No?

-¿Qué haces mirando lo que escribo? Llegas tarde y espiando…

-Sí, pero… pero sin espiar. Los vi bajar del autobús y ha coincidido que venían aquí. Es un grupo de nuevos alcaldes, de ciudades importantes, que se ha reunido para intercambiar ideas en asamblea.

-¡Qué puesto estás Juanma! Te pareces a esos tertulianos de la tele que saben más de los políticos que ellos mismos.

El grupo se ha sentado en una mesa grande, quiero decir que se han sentado en las sillas alrededor de una mesa grande. Que Juanma está hoy pendiente de todo. Eso está claro. Un ojo en la pantalla de mi ordenador y el otro en el grupo de alcaldes. El camarero deja dos cafés sobre la mesa, sonríe y se marcha hacia el grupo.

-La chica que  está de espaldas (dice Juanma con aire de suficiencia), la de la camisa azul marino de Zara,  la de la mochila a juego, lleva el busto de D. Juan Carlos en la mochila, para enseñárselo a sus colegas. Fíjate si es monárquica, que creo que se lo va a llevar a su casa para que presida el salón. ¿La ves?

-Sí.

-La que está a su derecha, la de más edad, les está enseñando la lista de calles y plazas a las que va a cambiar el nombre, urgentemente. Porque hay un grito unánime entre sus vecinos… Me imagino que querrá ayuda de sus compañeros porque necesitará sustituir trescientos nombres o más. ..

-¿Estás seguro Juanma?

-¡Claro! El que se sienta enfrente, ese es un buen tipo. Ha decidido, enfrentándose al Pleno, cambiar el nombre al pabellón deportivo “Príncipe Felipe”. Porque dice que Felipe ya no es príncipe, es rey. Y no quiere que vaya el rey y se ofenda.

-Eso no puede ser.

¿Cómo que no? Mira, otro el que tiene la bicicleta al lado ha puesto de moda llevar el casco en la mochila. Y va a prolongar el carril bici hasta el Salón de Plenos del Ayuntamiento.

-¿Y los demás?

- Enchufados. Afirma Juanma con gran seguridad.

-Ya veo que están ocupados en asuntos de gran transcendencia. Anda, lee el azucarillo,  Juanma, no vaya a ser que venga un alcalde y lo lea por ti.

“La lectura es placer, conocimiento, emoción, enajenación”.
Fernando Trueba.

-¡Te das cuenta! El Sr. Trueba me da la razón.

-¿Cómo que te da la razón?

-¡Ah, amigo!

La muchacha del batido se levanta y se acerca a Juanma diciéndole muy cerca y muy bajito:

-No son enchufados. Son familiares, las parejas, los amigos…

-¡Ah! Repite Juanma.

El termómetro marca 34 grados, como siempre. Una jornada calurosa. Aunque aliviada por la victoria del Betis frente a la Real Sociedad, el pasado sábado, por 1-0.

Nos creemos cualquier actuación en el “Teatrillo de la Vida” de actorcillos de tercera fila y algunos, o muchos, subvencionados.


José Ayllón Rivas.

domingo, 30 de agosto de 2015

La Luna es la Luna. Versos sueltos.




La Luna es la Luna. Versos sueltos.



La Luna es la Luna. Por más que se empeñe el poeta,

y en sus versos escriba que es su amante secreta.

¿Qué piensas tú de la Luna?, cuando la Luna está llena

y es la dueña del cielo y, desluce a las estrellas.

¿Qué piensas tú de la Luna?, que tu mirada refleja.




José Ayllón de Lebrija.

sábado, 18 de julio de 2015

Hoy en mi azucarillo.






Hoy en mi azucarillo.

-Buenos y calurosos días amigo mío. ¿Cómo estás?- Juanma se sienta frente a mí y su galgo a mi lado.

-Bien, no me puedo quejar ¿y tú? Le contesto mientras acaricio el lomo de Ton.

¡Con hielo! Le dice Juanma al camarero, levantando la mano derecha haciendo el signo de la victoria. Y como es natural en él, entra en materia.

-¿Alguna noticia sobre mi Grecia Clásica? O mi clásica Grecia.

-Creo que ayer votó el Parlamento griego las medidas para el tercer rescate.

-Y claro, votaron que sí. Nunca creí que el Sr. Tsipras fuese a apoyar al Sr. Rajoy en las elecciones generales. Yo creía que su partido hermano era: Podemos. Dijo Juanma con cara de no entender nada.

El camarero deja sobre la mesa los dos cafés.

-Juanma, no creo que Tsipras, político brillante y de una capacidad extraordinaria, esté apoyando a Rajoy.

-¡Hombre!, yo tampoco. Pero todo lo que sea decir que Podemos va a aplicar la misma política en España que Syriza en Grecia es darle votos al Sr. Rajoy. En eso estarás de acuerdo conmigo.

-Yo creo que Rajoy pactó con Tsipras que España apoyaba el rescate de Grecia si él se comprometía a venir en la campaña electoral a apoyar a Pablo Iglesias.

-Puede ser, ya lo creo que puede ser. Bueno, ahora que  Varoufakis, otro humilde y brillante, se ha bajado de la moto, lee el azucarillo, que sé que te va a gustar…
                                   
“La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”
Marx.

Y Juanma que no puede callarse, añade:

-Yyyyyy… y echarle la culpa a la oposición del desastre.

El cielo empieza a cubrirse de negras nubes que amenazan lluvia. Una suave y fresca brisa barre la terraza de la cafetería… Escribo en mi portátil.

Juanma, que mira a la pantalla como Más a la bandera española, se ríe.


-Eso,  no se lo cree nadie. Ni Más.


José Ayllón Rivas.