jueves, 24 de julio de 2014

Gibraltar de nuevo.

España a Gibraltar: ¡Perdonadnos por estar al otro lado de la verja!

La semana pasada la prensa española publicó algunos artículos informando sobre un aumento de la tensión diplomática entre España y el Reino Unido a causa de Gibraltar, para variar.
El ministro británico para Europa calificó de “cínico intento del Gobierno español de perjudicar la economía gibraltareña”… El incidente que da lugar a estas amistosas declaraciones se produjo cuando un patrullera de la Armada española, al parecer, abordó a dos buques mercantes extranjeros y llevó a sus tripulantes a las frías mazmorras de una prisión española (de cinismo ustedes no se pueden quejar, de economía no sé…).
El Sr. Hammond, nuevo jefe de la diplomacia británica, al objeto de demostrar que ya había tomado posesión de su cargo, consideró el incidente como “acciones provocativas”… (En provocaciones son ustedes expertos).
Esta pareja necesita unas vacaciones en las playas gibraltareñas. Ese odio que destilan puede producirles una úlcera de estómago. Tranquilidad señores, tómense  un vaso de gazpacho que es muy bueno para el estrés y una tarde de sol que les aportará vitamina A, que están necesitados los dos de las dos.
La excelente, según algunos comentaristas políticos españoles, diplomacia británica, es tan  excelente como poderosa es la Royal Navy y fuerte la libra esterlina. Y cuando estos diplomáticos argumentos les fallan ponen por delante la US Navy y el dólar. Así cualquiera es buen diplomático.
Si un español mira fijamente  desde La Línea hacia el Peñón salen diplomáticos británicos de debajo de las piedras protestando enérgicamente por una nueva provocación del Gobierno español, para distraer a la opinión pública española de los problemas domésticos.
Ahora en mi televisor está hablando el Presidente del Gobierno español y no ha hecho ni una sola alusión a Gibraltar.  Está hablando de empleo y de las reformas que deben seguir haciendo para intentar reducir nuestras listas de parados.
¿No serán ustedes los que utilizan a Gibraltar para desviar la atención de sus ciudadanos?...
Ah…  Se me olvidaba, el alcalde de Gibraltar viene a España dispuesto al diálogo (otro dialogante que busca la foto con un Presidente) y espera que lo reciba el Presidente del Gobierno. A ver si cuando vaya a Londres el alcalde del mi pueblo, que también es muy dialogante, lo recibe el señor Cameron, el alcalde de mi pueblo se llevaría una gran sorpresa y  Cameron también.
 Demasiado que los típicos “chicos buenos y encantadores”  se reunieron a comer con él, tal vez, porque su abuela fue española y republicana, y lo de republicana les llega al alma. ¡Vamos que lo debieron invitar a comer como si fuera uno de la familia!...
Sr. Ministro de Gibraltar (alcalde) es importante saber dónde se está y el lugar que se ocupa. El Presidente del Gobierno de España, en mi humilde opinión, no tiene nada que hablar con usted. Ahora, como ciudadano británico nieto de una española estoy seguro de que el Sr. Rajoy lo invita a té cualquier día a las cinco de la tarde. Inténtelo y verá cómo tengo razón.
Continuará… inevitablemente.


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